sábado, 24 de octubre de 2026

TARRAÑOLAS.

Gal. El término gallego tarrañolas (con variantes como tarreñas, trécolas o castañolas de lousa, castañolas, castañetas) designa un idiófono de entrechoque propio de la tradición musical gallega. En una de sus variantes, consiste en dos tablillas alargadas, finas y planas, fabricadas generalmente en madera dura —como boj, castaño— que se golpean entre sí con la mano para producir un repiqueteo seco y rítmico. Aunque hoy se consideran parte del patrimonio musical tradicional, en su origen fueron un juego infantil: un instrumento improvisado, creado con medios sencillos y sin apenas artificio, utilizado para acompañar el canto en fiestas como la Navidad o el Entroido (Carnaval), pero no para el baile, ya que su ejecución resulta bastante compleja en movimiento.

Las tarrañolas no deben confundirse con las tejoletas, también idiófonos de entrechoque, pero hechos con fragmentos de teja o losa. Castañolas o castañetas, son denominaciones que también se usaron tradicionalmente en Galicia para referirse a estas tablillas. En las últimas décadas se ha consolidado el término tarrañolas precisamente para distinguirlas de las piezas atadas, que se han considerado más propias del sur peninsular y erróneamente asociadas solamente al folclore andaluz cuando su uso era habitual en Galicia.
Inicialmente, las tarrañolas -con el significado de tablillas interdigitales- no eran más que dos palos medio labrados, endurecidos en ocasiones por el fuego en sus extremos. Su simplicidad constructiva respondía a su función ocasional, lúdica y comunitaria, sin intención artística ni decorativa. Sin embargo, a medida que el instrumento fue revalorizándose como un símbolo de identidad cultural gallega, las sencillas tablillas se convirtieron en piezas cuidadosamente trabajadas: lijadas, barnizadas, decoradas e incluso adaptadas para su uso escénico o pedagógico. En este proceso, han pasado de ser un entretenimiento infantil a un instrumento con entidad propia dentro del repertorio tradicional gallego.
Las dimensiones habituales oscilan entre 12 y 20 cm de largo y entre 4 y 8 mm de grosor. Su uso consiste en sostener dos tablilla entre los dedos de la mano y hacerlas entrechocar con giros de muñeca y codo para marcar patrones rítmicos que acompañan el canto. Aunque pueden fabricarse también en losa, hueso o teja, su asociación más frecuente es con la madera. 

El término tarrañola ya aparece recogido por [Cuveiro, 1876], quien las describe como castañuelas sujetas a la mano con cintas. En [Casal, 2000] documenta su presencia en cantares populares, y en [Carpintero, 2010] publica una descripción detallada en Os instrumentos musicais na tradición galega, subrayando su relevancia histórica y etnográfica.

En las últimas décadas, las tarrañolas han ganado protagonismo como instrumento representativo de la música gallega, revalorizado frente a la percepción foránea de las castañuelas como elemento meramente “sureño”. Esta recuperación ha promovido su fabricación artesanal, su enseñanza en escuelas de música tradicional y su presencia en agrupaciones vocales, festivales y obradoiros etnográficos.  

Ver: TARRAÑOLAS Gal. 





No hay comentarios:

Publicar un comentario

TXARAMELAK.

P. Vasc. En el ámbito de la cultura popular vasca, ese término ha sido empleado con significados diversos, lo que ha generado cierta confusi...