HU. Antigua danza ritual del Andévalo onubense, conservada en las localidades de Alosno y Puebla de Guzmán, donde forma parte esencial de las fiestas patronales dedicadas a San Antonio y a Nuestra Señora de la Peña. Según documenta [García/Arredondo, 2012], es una danza colectiva, pública y masculina, conducida por un guía o cabeza que ordena las figuras, mudanzas y desplazamientos.
Los danzantes portan espadas que, además de su valor simbólico, se convierten en instrumentos sonoros al entrechocarlas entre sí o al raspar el suelo con ellas. Acompañan sus pasos con el toque del tamboril y de la gaita, cuya melodía rítmica sostiene el movimiento continuo del grupo. En algunas ocasiones, junto a las espadas se utilizan palillos o castañuelas, que los propios danzadores hacen sonar en perfecta coordinación con el tamboril.